Nativos digitales, los emprendedores del presente (y del futuro)

Hace ya mucho tiempo que oímos hablar de los “nativos digitales”. De hecho el término nació hace más de 15 años, en 2001, cuando Marc Prensky lo acuñó por primera vez en su libro “Inmigrantes Digitales”, y aunque formalmente se denomina nativo digital a todo aquel nacido desde los 80 hasta la actualidad, cuando ya existía una tecnología digital desarrollada y al alcance de muchos. En realidad el concepto de nativo digital no ha parado de evolucionar, y ahora hay quien solo considera nativos digitales a aquellos nacidos con el boom de Internet o a los jóvenes que están creciendo con la explosión de las Redes Sociales.

Más allá de disquisiciones formales sobre quién es y quién no un “nativo digital” según su fecha de nacimiento, lo que sí podemos afirmar a ciencia cierta es que ya son miles de millones las personas que han crecido usando la tecnología y para las que Internet, las Redes Sociales y los servicios y herramientas en la Nube forman parte intrínseca de su vida cotidiana. El crecimiento de las tecnologías y su rápida implantación ha hecho cambiar radicalmente el mundo, nuestra sociedad, nuestra forma de relacionarnos, y lo que quizá sea aún más importante la forma de hacer negocios.

Un creciente número de emprendedores actuales, y todos los que están por venir, no solo saben utilizar las tecnologías de forma natural, sino que son conscientes de su valor a la hora de poner en marcha un negocio. Saben cómo beneficiarse de su uso y son capaces de valorar el tiempo y recursos necesarios para establecer y mantener una huella digital que les haga triunfar en el actual panorama empresarial: global, móvil y digital.

A los que podemos llamar “emprendedores digitales”, no tienen miedo a las principales preocupaciones que sí tienen los empresarios más tradicionales y ya consolidados. Los posibles riesgos de seguridad, la aparición de opiniones no controlables de los clientes, el miedo a la competencia, etc. Son cuestiones que asumen como parte intrínseca de cualquier negocio y que afrontan con naturalidad y con la seguridad de que éstas son circunstancias que se pueden gestionar de forma que les generen más beneficios que perjuicios.

Esto no quiere decir que todos los emprendedores deban ser a partir de ahora expertos en tecnología. Nada más lejos de la realidad. Lo verdaderamente importante es su convencimiento de que la tecnología es clave para el desarrollo de su negocio, de que Internet no es un riesgo, sino una oportunidad para ser competitivos, y de que para lanzar o mantener cualquier empresa, deben contar con un buen socio tecnológico que les ayude a adoptar las herramientas necesarias para afrontar sus necesidades particulares y les permita estar a la altura de las demandas del consumidor actual: presencia online, accesibilidad a través del móvil e interactividad en las redes sociales.

El reto de los emprendedores del presente y del futuro es por tanto ser capaces de conseguir un socio tecnológico que ofrezca apoyo en todas estas cuestiones a la vez que un trato personal. De esta manera ahorrarán tiempo y dinero y podrán centrarse en lo verdaderamente importante: su negocio, sus clientes y la calidad de sus servicios y productos.

Puede que por todo ello, el verdadero nativo digital sea aquel que sin ser un gran conocedor de la tecnología, sea el más dispuesto a asociarse con una compañía que ofrece todo lo necesario para la digitalización de su negocio.

Categoría: Consejos | eBusiness
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